Cristo, Señor nuestro, que la paz reine entre tus hijos, y que esta cuaresma nos ayude a crecer como cristianos para llegar a la Pascua con nuevas virtudes.
Te doy gracias porque siempre escuchás mis aflicciones, te doy gracias porque hoy estuve junto a vos en intimidad y pude adorarte. Te doy gracias por el día que termina, porque cada fin mira a un nuevo principio, y en ese principio siempre estás Vos.
En el camino te voy buscando, recorro mi camino como un rayo de sol, desde el extremo de tu luz puedo llebar hasta tu corazón, y así me siento lleno de tu Amor.
sábado, 8 de marzo de 2014
jueves, 6 de marzo de 2014
Extracto de cuaresma I
No tengo nada en el mundo..., me siento vacío
Entonces nada te ata y podés, con libertad, abrazar a Cristo y servirle. Si estás vacío te falta todo, y ese "todo" es Dios!.
Cristo, te pido que me perdones por todas las veces que te agredí. Hoy quiero poner mi corazón en tu corazón; vuelvo de nuevo desués de caminar por fosas oscuras. Ahora quiero abrazarte y puedo sentir tu abrazo y calidez..., sí, Señor, estás ahora conmigo, lo sé. Gracias por aceptarme de nuevo a tu lado, gracias por tu voz, que jamás dejó de iluminarme. Quiero levantarme, volvé a ser mi fuerza, devolveme el coraje que el mal me arrebató. Veo a los santos, veo a los mártires y me veo yo, que fui un traidor. Dame las armas, que hoy vuelvo a la guerra, hoy me levanto y soy para vos. No me vencieron esas cadenas, porque mi fuerza es el Amor.
Entonces nada te ata y podés, con libertad, abrazar a Cristo y servirle. Si estás vacío te falta todo, y ese "todo" es Dios!.
Cristo, te pido que me perdones por todas las veces que te agredí. Hoy quiero poner mi corazón en tu corazón; vuelvo de nuevo desués de caminar por fosas oscuras. Ahora quiero abrazarte y puedo sentir tu abrazo y calidez..., sí, Señor, estás ahora conmigo, lo sé. Gracias por aceptarme de nuevo a tu lado, gracias por tu voz, que jamás dejó de iluminarme. Quiero levantarme, volvé a ser mi fuerza, devolveme el coraje que el mal me arrebató. Veo a los santos, veo a los mártires y me veo yo, que fui un traidor. Dame las armas, que hoy vuelvo a la guerra, hoy me levanto y soy para vos. No me vencieron esas cadenas, porque mi fuerza es el Amor.
Yo se que me estás guiando,
escucho tu voz en todas partes,
yo se que voy de tu mano
cuando se enciende ese sol.
Mi espíritu llueve en penas
pero tu amor me consuela:
yo sé que me estás rodeando;
sostenés mi corazón.
La tristeza se disipa,
la paz y calma me encuentran;
tengo hambre de tu Cena,
mi alimento: sólo Vos.
Y mi alma se agudiza,
necesito ser Iglesia,
mis hermanos son presencia
de tu amor y tu perdón.
Cristo, no me dejes perderme otra vez.
ICIOS
Oración del pecador
Cada día es una lágrima en este mundo;
el mal provoca en el humano la muerte...,
pero tu Sol, Dios, que siempre está ahí,
es la calma del alma en llanto,
es la paz y la quietud de los que te contamos nuestra historia
buscando tu consuelo.
¡Cuánto sufre mi alma cuando me olvido de tu consuelo!,
tengo miedo de volver a caer,
pero ¡sé que es tan dulce mi regreso!.
Ojalá algún día pueda sentirte entero en mí,
abrazarte y estar en tus brazos...
Mi hambre permanece
hasta que me cuides para siempre junto a Vos.
el mal provoca en el humano la muerte...,
pero tu Sol, Dios, que siempre está ahí,
es la calma del alma en llanto,
es la paz y la quietud de los que te contamos nuestra historia
buscando tu consuelo.
¡Cuánto sufre mi alma cuando me olvido de tu consuelo!,
tengo miedo de volver a caer,
pero ¡sé que es tan dulce mi regreso!.
Ojalá algún día pueda sentirte entero en mí,
abrazarte y estar en tus brazos...
Mi hambre permanece
hasta que me cuides para siempre junto a Vos.
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